La Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA, por sus
siglas en inglés) utiliza a la organización no gubernamental Human
Rights Foundation (HRF) con fines injerencistas en algunos países
latinoamericanos, especialmente en Venezuela, Bolivia y Ecuador, donde
ha formado parte de campañas desestabilizadoras.
Así lo denunció el investigador de origen canadiense Jean-Guy Allard,
en un artículo publicado por el periódico Granma de Cuba. Señala que la
HRF es una organización fachada de la CIA y sus oficinas se encuentran
en el piso 45 del Empire State Building, en el número 350 de la Fifth
Avenue de Nueva York.
Explicó que sus fundadores escogieron a propósito ese nombre para
crear la confusión con Human Rights Watch, una organización de mayor
notoriedad. “Se trata de una fachada de la inteligencia norteamericana,
involucrada en el intento de magnicidio contra Evo Morales ocurrido en
Bolivia en el 2009, manejada por el terrorista cubanoamericano Armando
Valladares”, dice Allard.
Recordó que Valladares estuvo preso en Cuba por poner bombas en
tiendas y cines en 1960, y “nunca ha dejado de colaborar con la CIA
desde que se encuentra en su país de adopción, Venezuela”.
El artículo expone que en 2009, “la Fiscalía boliviana identificó a
Hugo Achá Melgar, representante de HRF en Bolivia, como financista de la
pandilla terrorista desarticulada el día 16 de abril de ese año en
Santa Cruz, mientras conspiraba para asesinar a Evo Morales”.
Agrega que, desde ese entonces, Achá Melgar y su socio, Alejandro
Melgar, se encuentran prófugos de la justicia boliviana y viven en los
Estados Unidos.
Allard refiere en el artículo que HRF también utiliza medios de
comunicación internacionales para difundir falsas informaciones. En este
caso, menciona el caso de una jueza venezolana que facilitó la fuga del
país del banquero Eligio Cedeño, enjuiciado en 2007 por delitos de
distracción de fondos de ahorristas, obtención fraudulenta de divisas y
contrabando agravado al tramitar dólares preferenciales para adquirir
supuestos equipos electrónicos que nunca llegaron.
En ese sentido, el investigador repudia el hecho que HRF difunda que
dicha jueza es una "prisionera de conciencia del Gobierno del presidente
Hugo Chávez", sin mencionar los delitos que le son imputados.
Sobre el tema, la abogada y escritora venezolana-estadounidense Eva
Golinger -autora del libro "'Bush vs. Chávez: la guerra de Washington
contra Venezuela"- sostiene que las actividades de HRF corresponden a la
táctica tradicional de EE.UU. en América Latina.
"EE.UU. mantiene una agenda muy activa para intentar socavar a los
gobiernos latinoamericanos, particularmente aquellos que pertenecen al
ALBA, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América",
aseguró.
Golinger detalló que la estrategia de utilizar fachadas, fundaciones y
ONG es una vieja técnica de las agencias de inteligencia
norteamericanas, que incluye actualmente a HRF.
"Esta organización no tiene nada que ver con la defensa de los
derechos humanos. El uso de las ONG es otra manera de infiltrarse en
diferentes comunidades en diferentes sectores intelectuales, culturales y
sociales; dándoles un perfil muy distinto al que realmente
representan”, puntualizó.
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