Iñaki Urdangarin afirma, en tres correos electrónicos enviados en 2007, que el Rey realizó gestiones como mediador para que su yerno lograse la participación de un nuevo equipo de vela en la 33ª edición de la Copa del América.
Los documentos fueron remitidos este lunes por el exsocio de
Urdangarin, Diego Torres, al juzgado de Palma que investiga las
actividades del Instituto Nóos. El proyecto Ayre,
que no llegó a prosperar tras el fiasco del evento deportivo, fue
gestado por Pedro Perelló y Jorge Forteza —regatistas, empresarios y
amigos de las infantas— con el apoyo del duque de Palma.
En una de esas comunicaciones, el 30 de septiembre de 2007, Torres
pregunta al duque por su “experiencia” en unos seminarios sobre
urbanismo en Filadelfia y le informa de que Perelló le tiene “un buen
rato al teléfono cada día” para que intensifique sus contactos con las
Administraciones públicas de la Comunidad Valenciana. Al día siguiente,
Urdangarin le contesta desde Washington: “Tengo un mensaje de parte del
Rey y es que le ha comentado a Cristina, para que me lo diga, que le
llamará Camps a
Pedro para comentarle el tema de la base del Prada. Y que en principio
no habrá problema y que nos ayudarán a tenerla”, dice Urdangarin en
alusión a las instalaciones necesarias en el puerto de Valencia para amarrar el futuro barco del proyecto Ayre.
En ese mismo correo electrónico, Urdangarin informa a Torres de que
“alguna cosita para la fundación puede haber” y lamenta que la página
web de la entidad no esté en inglés. “Le daría más el toque de
internacional”, dice el duque, quien añade que Agustín Zulueta,
responsable de la tripulación del Desafío Español
—el equipo que participó en la Copa del América de 2007—, “le ha pedido
a Cristina tomar un café para explicarle un tema que no puede contarle
por teléfono”. “Misterio, pero parecía como serio e importante”,
argumenta.
Los correos sobre el ambicioso proyecto de la vela, que el abogado de
Torres, Manuel González Peeters, puso ayer en manos del juez, se
remontan al 9 de agosto de 2007. Urdangarin llega a revelar un supuesto
encuentro entre don Juan Carlos y Perelló. “Hemos conseguido que el Rey
se viera con Pedro para presentarle el proyecto. La reunión fue muy bien
y aparte de parecerle bien armado ha ofrecido toda su ayuda para
encontrar ayuda financiera”, le dice a Torres, a quien desea que
“disfrute del crucero”.
Más tarde, el 20 de septiembre, el esposo de la infanta Cristina
escribe un correo a Perelló que encabeza de nuevo con las presuntas
gestiones del Monarca para que el proyecto llegase a buen puerto. “El
Rey me comenta que un amigo suyo ha hecho la gestión que le pedimos a
Miguel Fluxa”, en alusión al propietario y presidente del grupo
Iberostar, Miguel Fluxá. “Por otro lado, le he transmitido [a Fluxá] la
buena sintonía con BBVA y que le iba a dar un empujón a Paco González”,
explica Urdangarin a Perelló.
Los correos también revelan ciertas diferencias en relación con la
presencia (fallida) de un segundo equipo español en la Copa del América.
Zulueta afirma en una conversación de octubre de 2007 que se siente
“más tranquilo” tras hablar con “Cristina” y confía en que Perelló “no
siga enviando documentos sorpresa a nuestros patrocinadores”. El tono,
pese a todo, es conciliador, ya que informa a Urdangarin de que “el Desafío Español
no tiene nada en contra de que haya otro equipo español y, por
supuesto, no tiene ningún derecho adquirido de ser el único”. Sí revela
una “molestia por nuestra parte”.
Un correo remitido por otro de los imputados en el caso Nóos, Antonio
Ballabriga —responsable del área corporativa del BBVA y amigo del
duque—, viene a confirmar que Urdangarin siguió adelante con su
actividad en Nóos y con los negocios con entidades públicas. Ello, a
pesar de su renuncia formal en marzo de 2006 y después de que, el verano
de ese año, el emisario del Rey, José Manuel Romero Moreno, le aconsejara desvincularse.
“Tal y como hemos quedado, nos vemos este viernes a las 10 horas en
Nóos para comentar las reuniones para el proyecto de Juegos Europeos”.
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